J.P.C
jueves, 15 de diciembre de 2011
HABLAR DE TI
J.P.C
lunes, 21 de noviembre de 2011
VER EL AMOR
Existe en mi tal mecanicidad que pareciera que mi conciencia solo existe por destellos y soy mas una máquina que un ser conciente.
La lucha entre mi Yo esencial y mi Yo programado parece interminable y creo que mas que luchar necesito aceptar que soy una máquina y que entre mas uso mi mente para razonar este dilema mas me alejo de mi propia conciencia.
La vida me ha insertado en un laberinto de conocimiento que al final soy un ser imaginario creado por las circunstancias y estoy ciego, sordo y loco. Esa locura que está en mi memoria y que es el gran obstaculo para saber quien soy en realidad.
He sido tan bien educado que el trabajo será arduo y requerirá de un gran esfuerzo.
¡Dios! sé que estas en mi esencia y que eres total amor en espera de ser liberado, ten paciencia que voy camino a ti.
Solo te pido que tu tambien emprendas el camino hacia mí para que ese encuentro sea pronto y pueda junto contigo ver la realidad, la verdad y el amor infinito que existe en la tierra y que es la antesala de tu reino.
Gustavo Estrada Luque
¿Qué es el amor?
El amor es un sustantivo y como tal es estático...
¿Qué es amar? Amar es un verbo y por tanto es dinámico, es una conjugación, es acción, es predisposición y es decisión...
Amar es sentir por la otra persona, es pensar en la otra persona, es interesarse por la otra persona...
Amar no es decir "debes levantarte", sino que es dar la mano y decir "ven, yo te ayudaré a levantarte"...
Amar significa compartir con el ser amado absolutamente todo...
Amar significa disfrutar el beso que se le da a la persona amada, amar es disfrutar del aroma natural que te ofrece la persona a la cual amas, es tomar el gusto de su físico, de su voz, de su sonrisa...
Amar es dar confianza a la persona amada, es dar seguridad, es pensar positivamente que el amor no se va a acabar sino que cada día se hará mayor, es no restringir los sentimientos por temor a que el amor acabe de un momento a otro...
Amar es dar con la confianza de ser correspondido...
Amar es estar dispuesto a luchar para que el amor no muera.
Amar es regar cada día la fuente del amor...
Amar es saber recibir del ser amado cualquier gesto o manifestación de amor y valorarlo por pequeño que éste sea...
Amar es desear estar al lado de la persona que te ocasiona revoloteo de palomillas (cosquillas en el estómago), cada vez que escuchas su voz o sientes su presencia...
Amar es no callar los sentimientos, sino expresar lo que se siente en cada instante que se piensa en el ser amado... es deleitar los oídos del ser amado diciendo las cosas lindas que se sienten...
Amar es dejar que fluyan las emociones por la persona amada sin temores y sin inhibiciones...
Amar es luchar para hacer feliz a quien amas.
domingo, 30 de octubre de 2011
El miedo al amor
Causas del miedo al amor:
martes, 6 de septiembre de 2011
La carta que -quizás- nunca leerás
domingo, 4 de septiembre de 2011
miércoles, 31 de agosto de 2011
Carta de un desconocido (tu amigo)
domingo, 21 de agosto de 2011
Carta del amor intangible
Me encuentro leyendo una novela de René Avilés Fabila: El amor intangible. La historia, compuesta por un género maravilloso, el epistolar, trata la relación virtual entre un hombre maduro, evidentemente culto y, una mujer, tal vez, ligeramente más joven que él, igual inteligente, psicóloga: se llama Fátima.
Esta lectura, me resulta trascendente; no me identifico del todo con los personajes, pero sí mucho con su dinámica amorosa.
Pienso en lo frágil del amor en el mundo tangible, cotidiano y, por lo tanto, infinitamente real. También pienso en lo “ligero” del amor profesado entre estos personajes: lo interpreto absoluto, pasional sin duda, pero efímero por intangible.
Pienso en el amor platónico: idealista en gran medida. Me pregunto si será que estos personajes se han enamorado no de una persona, sino del espectro abstracto de sus propias representaciones literarias en las pantallas de sus computadoras.
A pesar de otorgarles el beneficio de la duda, pongo en tela de juicio lo verídico de su amor. Es una contradicción hostigosa, ¿no te parece? Creer lo contundente de un sentimiento expreso a través del correo electrónico o el chat, y al mismo tiempo, juzgarlo, ponerlo a prueba; negarlo, reprobarlo, en todo caso. Perderse en este dilema, ¿daría para construir todo un tratado filosófico sobre el amor intangible o el “nuevo discurso amoroso” a raíz de Internet, no?
Empecé a escribir esta carta por la mañana y me interrumpí porque se me atropellaron las ideas como se me atropellan ahora. No valió la pena reposarlas para parecer cuerdo, ¡ni hablar!
Nuestra conversación de ayer me voló la cabeza. Me sedujeron tus palabras, tus formas correctas y al mismo tiempo completamente incorrectas, deliciosas. Me es impropio dejar de lado estos pensamientos, quería decirte cuánto me enganché en lo sobrio de tus ojos azules y lo risueño de tus gestos blancos… No, no. No es justo dejarlo así, debo soltarlo, aquí va…: en realidad quiero decirte lo apabullante que me resultas, quiero probarte.
…conozco el amor de sobra, he vivido enamorado del amor por siempre. Soy un soñador irremediable, un cursi chocante y nada expresivo en lo que a cursilerías respecta, por cierto, vivo el pánico del ridículo emocional y soy un moralino horroroso.
Conozco, pues, el amor: sé de sus injurias y bendiciones, he besado sus recovecos y temido sus alcances. He amado con locura, tremendamente apasionado. Y porque conozco el sentimiento y su antesala, debo preguntar tu opinión respecto al amor entre Fátima y este hombre culto. ¿Crees en el amor intangible? ¿Te parece lógico, posible, a caso seductor? No hace falta ilustrarte la chispa de nuestra noche de anoche. Lo sé, lo sabes, pasa sólo cuando pasa, nunca más. ¿Será la Internet nuestro medio y nada más, o nos perderemos en lo inconstante de su incertidumbre?
Por mi cuenta, he de comentarte lo antipático que me resulta la cortesía en extremo, esa que estorba y nada más avergüenza. Si de preferir se trata, prefiero la practicidad. Eso no significa, desde luego, que deje de apreciar, incluso a necesitar, la galantería y el cortejo habitual, ese de manos sudorosas, latidos incesantes y besos de lengüita (en el momento justo, firmes y nada babosos). Me divierte mucho y despierta el interés, tratar de descifrar a una persona por cómo y qué escribe -será que me casé muy pronto con la literatura-, pero como dice una canción de Roberto Carlos, yo soy de esos amantes a la antigua/que suelen todavía mandar flores/de aquellos que en el pecho aún abrigan/recuerdos de románticos amores…
No sé estar sin estar verdaderamente ¿entiendes o estoy de revoltoso? Digo, pues, que dejar nuestro encuentro correr en la infinita amplitud de la Internet, sería un desperdicio…
Pensé llamarte muy temprano y me detuve justo marcando el número… me tacharías de loco desesperado, de infantil y arrepentido. Preferí esperar, siquiera, unas horas. Por eso empecé esta carta, para saciarme el ímpetu. Quise llamarte para preguntar si aún estaba en pie la invitación, me imaginé a tu lado rumbo a la sal del viento, rumbo al sol (por muy nublado que sigan estos días)… Pero la fantasía se redujo a un instante como en una fotografía, no supe nada a partir de ese momento. Era una locura viajar juntos sin habernos conocido siquiera. Sólo quería verte, estar cerca de ti, para escucharte hablarme por horas, dejarme seducir y llevarme a la cama para únicamente acurrucarnos y tener así, en nuestro primer encuentro imaginado, un gesto bondadoso, el más tierno y desinteresado: dormir, sólo eso.
Aprieto el celular contra mi pecho, lamento no sea una hoja de papel amarillento que contenga un breve texto escrito por tu puño y letra: “Hola, peque. Voy para Veracruz y pienso en la amena charla de anoche. Salu2″.
Israel.
viernes, 6 de mayo de 2011
¡Feliz Dia de las MADRES!

Una petición pido mi DIOS
Que en tus benditas manos SEÑOR,
Este mi Madre que es la luz de mis ojos, la razón de mi sonrisa,
el motivo de mis carcajadas y mi animo de seguir adelante.
Ella es para mi tu representación que me toca de cerca,
tu abrazo, y tu amor. Que me llena como nada ni nadie lo hará.
Cuidala y Bendicela con salud y felicidad
para que sean muchos años mas de tu amor en mi caminar...
Mamita tu eres siempre mi luz en la oscuridad.
¡TE AMO CON TODA EL ALMA, MADRE QUERIDA!
¡Madre sólo hay una!
Resulta que a Jaimito y a toda la clase le mandan a realizar una composición sobre el Día de la Madre con la expresión: ¡Madre sólo hay una!
Pues bien, al día siguiente todos los muchachitos llevan su composición y la maestra dice: a ver Luisito léame su composición.
Luis declama: Iba yo cabalgando sobre mi potro salvaje que se desboca y mi madre me toma sobre sus brazos y me salva, porque ¡Madre, sólo hay una!
La maestra vuelve y dice: María léame el tema de su composición a lo que María responde: Las olas en la playa estaban agitadas y me hundí en sus profundidades, de repente la mano salvadora de mi madre me llevó a superficie, porque ¡Madre sólo hay una!
A ver Pepito: dígame su composición. Íbamos mi madre y yo por el seco desierto cuando atisbamos unas carpas de un campamento árabe. Sedientos nos acercamos a una de las tiendas y entramos. En ella había una nevera la cual abrí y vi una coca cola que quedaba en el fondo y dije:
Te has podido... ¡Madre, sólo hay una!
lunes, 14 de febrero de 2011
FELIZ 14 DIA DE LA AMISTAD Y EL AMOR
Ha pasado el tiempo y muchas cosas he descubierto junto a ti, ahora puedo responder que es el amor: El amor es sinceridad, paciencia y confianza.
El amor es ayudar al otro, es comprensión, cariño y respeto.
La sinceridad es amor, pues no existe la necesidad de mentir, engañar u ocultar secretos, se requiere paciencia cuando es muy difícil entendernos, por lo tan diferente que somos.
El amor es confiar, por que sabemos que jamás nos lastimaremos.
Una flor es amor, un beso es amor, una caricia o abrazo es amor.
¿Que es amor?
¡Amor eres “tu”!
¡Amor somos “nosotros”!
¡Amor somos “tu y yo” siempre!
P.D. Nuestro amor es como una tijera, cuyas hojas están unidas, que no se les puede separar. Aunque se muevan en direcciones contrarias, siempre castigan al que se interpone entre ellas.

